Una información sobre una mujer mayor que al perder a su esposo, perdió también el control de su vida y su hogar, vive desde hace meses en su carro deambulando de parqueo en parqueo para encontrar un sitio donde estacionarse y pasar la noche, sirve para llamar la atención sobre los habitantes en condición de calle que cada vez aumentan más en el país.
Aunque existen varias opciones de ayuda con recursos de los programas sociales del gobierno, de organizaciones sin ánimo de lucro y fundaciones, según un reporte del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD), hasta el año pasado más de 770 mil personas se encontraban sin hogar en el país, siendo Florida uno de los estados con mayor cantidad de personas sin hogar.
Afortunadamente para esta mujer viuda, una fundación al conocer su situación, acudió de inmediato a asistir y brindar un techo temporal mientras se restablecía. En Florida existe el registro de unos 319 programas de alojamiento y una variedad de organizaciones que ofrecen atención a personas en condición de calle.
En el mes de la gratitud, llamamos la atención sobre esta situación para promover el valor de la solidaridad, la consideración que debemos tener con la condición de los menos favorecidos, sin juzgar, sin condicionar, sin esperar nada a cambio. Solidarizarse es un asunto de humanidad sobre el que no hacen falta más argumentos para reconocer que en cualquier momento las circunstancias para cualquiera pueden cambiar y necesite de la solidaridad de otros.
Hablando de compartir y de solidarizarse, también desde El Hispano para Todos queremos reconocer la labor de quienes voluntariamente, y de manera desinteresada, entregan su tiempo y dedicación no sólo en esta época sino de manera permanente para apoyar los programas sociales que ayudan a las personas que pasan por situaciones de adversidad y falta de asistencia en necesidades básicas como salud, alimentación y vivienda.

El voluntariado es una de las mejores y más gratificantes maneras de expresar solidaridad y consideración con los otros. Hay miles de oportunidades y opciones para ayudar en gran diversidad de programas que van desde los grupos de lectura en bibliotecas y hogares para adultos, hasta los voluntariados para actividades de recreación o las de conservación del medio ambiente.
Trabajar y compartir con y para los demás es una de las más grandes gratificaciones que existen y la diversidad cultural que ofrece este país es una de las mejores oportunidades para solidarizarse y ayudar. Si desea servir como voluntario, infórmese en su ciudad o comunidad sobre los diferentes programas existentes y cómo puede apoyar. Retribuir a otros lo que se ha recibido es una manera de agradecer.

Por Omaira Martínez Cardona – Periodista Colombiana
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