La inflación interanual en Estados Unidos se disparó al 4,2% en mayo por la crisis energética y la guerra en Irán. Conoce cómo afecta el bolsillo familiar.
La inflación en EE. UU. se dispara al 4,2 % en mayo por la crisis energética: ¿cómo afecta a tu bolsillo?
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) alcanzó su nivel más alto desde 2023. El conflicto en Medio Oriente ha encarecido drásticamente el combustible, golpeando directamente el presupuesto mensual de las familias.
La inflación ha vuelto a acelerarse en Estados Unidos. Según los datos publicados este miércoles por el Buró de Estadísticas Laborales (BLS), el índice de precios de consumo (IPC) se disparó en mayo hasta un 4,2 % interanual, cuatro décimas por encima del mes anterior y superando por más del doble el objetivo fijado por el gobierno.
En términos mensuales, el costo de vida subió un 0,5 % durante el quinto mes de 2026. Esta tendencia al alza está impulsada abrumadoramente por un solo factor: el encarecimiento de la energía a raíz del conflicto en Irán.
El impacto directo en el presupuesto familiar
Cuando la inflación sube, el primer lugar donde se siente es en la billetera de los consumidores. En mayo, el índice de energía representó más del 60 % del aumento total de los precios, afectando rubros esenciales de la economía doméstica:
- Llenar el tanque es más caro: Los precios de la gasolina sufrieron un alza del 7 % en solo un mes. Actualmente, el promedio nacional se sitúa por encima de los 4,15 dólares por galón, según la Asociación Estadounidense del Automóvil (AAA). En el último año, la energía en general se ha encarecido un 23,5 %.
- Vivienda y alimentación: Pagar el alquiler o la hipoteca sigue presionando las finanzas familiares, con un aumento del 0,3 % en los costos de vivienda. Llenar el carrito del supermercado también es ligeramente más caro (los alimentos subieron un 0,2 %).
- Otros servicios al alza: Las familias también pagarán más por atención médica, tarifas aéreas para sus vacaciones, cuidado personal, comunicaciones y actividades de recreación.
- ¿Hubo algún alivio? Sí. En la otra cara de la moneda, los hogares que busquen comprar vehículos nuevos, mobiliario o artículos para el hogar encontrarán que esos precios han disminuido.
El «Efecto Ormuz»: la guerra presiona los precios
El principal culpable de esta subida de precios está a miles de kilómetros de distancia. La guerra en Irán, que ya supera los cien días, ha provocado el bloqueo del estrecho de Ormuz, una arteria vital para el comercio mundial de hidrocarburos.
Desde la Casa Blanca, el portavoz Kush Desai intentó calmar las aguas calificando estas alzas como «perturbaciones temporales» derivadas de la guerra, destacando que políticas de la Administración de Donald Trump han logrado bajar los precios de medicamentos recetados y productos lácteos.
Sin embargo, si se extrae del cálculo la energía y los alimentos (lo que se conoce como inflación subyacente), el aumento sigue siendo significativo: un 2,9 % interanual.
¿Qué pasará con las tasas de interés y los préstamos?
Estos datos no solo afectan los precios del supermercado, sino también el costo del crédito (tarjetas, hipotecas y préstamos para autos).
Con una inflación del 4,2 % —muy por encima del umbral del 2 % que busca la Reserva Federal (Fed)—, se refuerzan los pronósticos de que el banco central podría considerar una subida en las tasas de interés este año para enfriar la economía.
Esto pone la lupa sobre la próxima reunión de la Fed, programada para el 16 y 17 de junio. Será la primera gran prueba para el nuevo presidente del banco central, Kevin Warsh, quien deberá decidir si endurece la política monetaria, enfrentándose a las fuertes exigencias del presidente Donald Trump, quien ha presionado constantemente por un recorte agresivo de las tasas.






