La balanza comercial estadounidense registró una leve mejora y se situó en 55.900 millones de dólares, marcando el segundo mes bajo el nuevo escenario comercial dictado por la Corte Suprema.
El déficit comercial internacional de bienes y servicios de Estados Unidos bajó un 1,2 % en abril, alcanzando los 55.900 millones de dólares, lo que supone un descenso de 700 millones respecto a la cifra revisada de marzo (56.600 millones).
Estas cifras, publicadas por la Oficina del Censo y el Buró de Análisis Económico (BEA), reflejan el segundo mes completo desde que la Corte Suprema modificara radicalmente el panorama comercial estadounidense al invalidar gran parte de la política arancelaria del expresidente Donald Trump.
El «Efecto Ormuz»: las exportaciones de petróleo se disparan
En abril, las exportaciones estadounidenses de bienes y servicios ascendieron a 327.100 millones de dólares, un aumento del 2,6 % frente a marzo.
El gran motor de este crecimiento fue el sector energético. Debido a la guerra lanzada por EE. UU. e Israel contra Irán, y el consecuente bloqueo iraní del estrecho de Ormuz (una vía estratégica para el gas y el crudo), el mundo ha volteado a ver a Estados Unidos como alternativa energética.
- Suministros industriales al alza: Crecieron en 2.500 millones, fuertemente impulsados por las ventas de crudo (USD 6.400 millones), fueloil (USD 1.300 millones) y otros productos petrolíferos.
- Bienes de capital: Aumentaron en 4.000 millones, destacando las computadoras (USD 2.500 millones) y las aeronaves civiles (USD 1.000 millones).
- Caída en metales: En contraste, las exportaciones de oro no monetario cayeron drásticamente en 5.800 millones de dólares.
Importaciones fuertes y el fin de la era arancelaria
Las importaciones también mostraron vigor, creciendo un 2 % hasta alcanzar los 383.000 millones de dólares, impulsadas por la compra de bienes de capital como computadoras, semiconductores y equipos de telecomunicaciones. Este volumen de compras logró compensar en gran medida el boom de las ventas al exterior.
El mes de abril estuvo marcado por ser el segundo mes completo operando bajo un nuevo esquema legal. En febrero, la Corte Suprema dictaminó que era ilegal argumentar una «emergencia nacional» para imponer aranceles globales, desarmando así el esquema «recíproco» de Trump. Actualmente, solo sobrevive una tasa del 10 % (impuesta por otras vías legales) que expirará en julio.
El balance entre bienes y servicios:
- El déficit de bienes (mercancías) se redujo a 83.700 millones de dólares.
- El superávit de servicios disminuyó ligeramente, quedando en 27.800 millones.
¿Cómo quedó la balanza con el resto del mundo?
El mapa del comercio exterior estadounidense dejó los siguientes saldos con sus principales socios durante abril:
- México: Registró el mayor déficit para EE. UU., alcanzando los 14.800 millones de dólares.
- China: El saldo negativo decreció en 2.600 millones, situándose en 12.000 millones de dólares.
- Unión Europea y Canadá: Dejaron déficits de 7.200 millones y 6.200 millones, respectivamente.
- América Latina (Sur y Centroamérica): EE. UU. aumentó su superávit a 7.800 millones de dólares.
- Reino Unido: El superávit estadounidense se redujo, quedando en 2.600 millones.
Una mirada al año: déficit casi a la mitad
En el acumulado del año, la tendencia es muy favorable para la economía estadounidense. Comparado con el mismo periodo de 2025, el déficit de bienes y servicios se ha reducido en un 49,1 % (213.500 millones de dólares menos). Esto se debe a que, en lo que va del año, las exportaciones han crecido un 11,3 %, mientras que las importaciones han caído un 5,5 %.






