Un avión ejecutivo Learjet 60 con nueve personas a bordo cayó en picada la tarde del domingo sobre una zona residencial y comercial de Greenacres, en el condado de Palm Beach, estallando en una gigantesca bola de fuego que dejó un cráter humeante en el pavimento y cobró la vida de todos sus ocupantes. El secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, confirmó el fallecimiento de las nueve personas que viajaban en la aeronave y calificó el siniestro como una tragedia horrenda.
Impacto en Military Trail y evacuaciones en la comunidad
El accidente se registró alrededor de las 12:50 p.m. del domingo 1 de noviembre cerca de la intersección de Military Trail (SR 809) y 10th Avenue North, en el área limítrofe entre Greenacres y Cresthaven. Videos captados por cámaras de seguridad y conductores mostraron el momento en que el bimotor se precipitó casi verticalmente desde el cielo y explotó a escasos centímetros de los vehículos que transitaban por la vía y a pocos metros de varias viviendas.
Al desplomarse, el avión golpeó un árbol, derribó líneas del tendido eléctrico y rompió tuberías subterráneas de agua, provocando incendios, escombros esparcidos y cortes de electricidad en el sector. Pese a la magnitud de la explosión en un parque de casas móviles cercano, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, informó que no se reportaron víctimas mortales ni heridos entre las personas que se encontraban en tierra, describiendo el suceso como un impacto catastrófico similar a la caída de un misil.

Como medida de emergencia, las autoridades locales evacuaron a cerca de 600 residentes del parque de casas móviles aledaño y habilitaron dos refugios temporales para las familias desplazadas. La Oficina del Alguacil del Condado de Palm Beach (PBSO) cerró ambos sentidos de Military Trail entre Cresthaven Boulevard y 10th Avenue North, advirtiendo que la arteria vial podría permanecer cerrada durante al menos 30 días debido a los graves daños en la infraestructura. Asimismo, la escuela secundaria John I. Leonard Community High School suspendió sus clases este lunes 2 de noviembre como consecuencia de la emergencia.
Ruta del vuelo y dramáticos últimos minutos
De acuerdo con la Administración Federal de Aviación (FAA), la aeronave siniestrada —un Learjet 60 de 22 años de antigüedad con matrícula N722BD, registrado a nombre de la corporación LR60271 LLC en Delaware— había despegado del Aeropuerto Internacional Austin-Bergstrom, en Texas, con destino al Aeropuerto de North Eleuthera, en las Bahamas.
Los registros de seguimiento aéreo y de control de tráfico revelan que el avión volaba hacia el este a 35,000 pies de altitud cuando atravesó condiciones meteorológicas adversas en el sur de Florida, marcadas por fuertes lluvias, ráfagas de viento de hasta 30 millas por hora y una vigilancia de inundaciones activa en la región. Los pilotos reportaron turbulencia, formación de hielo y precipitaciones, solicitando autorización para ascender a 37,000 pies.
Instantes después, el jet entró en un descenso descontrolado a una velocidad superior a los 20,000 a 30,000 pies por minuto, desplomándose de 35,250 pies a 8,750 pies en apenas sesenta segundos. En su última transmisión de emergencia («mayday») a la torre de control, el piloto alertó que la aeronave sufría una condición de exceso de velocidad y advirtió que iban a estrellarse contra el suelo segundos antes del impacto.
Investigación federal en curso
Equipos de la FAA y de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) se trasladaron al lugar del desastre en el condado de Palm Beach para encabezar la investigación oficial. Las pesquisas preliminares se centran en la recuperación de los restos del fuselaje y las cajas negras, el análisis de las grabaciones del control de tráfico aéreo y la evaluación del impacto de las tormentas eléctricas registradas sobre el área al momento del accidente. Hasta el momento, las autoridades no han divulgado los nombres de las nueve víctimas a la espera de notificar a sus familiares.





