El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) está a punto de incorporar una nueva y polémica herramienta a su arsenal táctico: guantes capaces de administrar descargas eléctricas dolorosas con el simple toque de una mano.
Un aviso reciente publicado por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) en el sistema de previsión de adquisiciones federales revela planes para gastar entre $10 millones y $20 millones en la compra de miles de estos dispositivos. Se prevé que los agentes comiencen a utilizarlos de forma masiva para marzo de 2027.
¿Qué son y cómo funcionan los guantes G.L.O.V.E.?
Los dispositivos, denominados G.L.O.V.E. (Generated Low Output Voltage Emitter o Emisor de Voltaje Generado de Baja Intensidad), son fabricados por Compliant Technologies LLC, una empresa con sede en Lexington, Kentucky.
A simple vista, parecen guantes tácticos de patrullaje convencionales. Sin embargo, funcionan de la siguiente manera:
- Activación discreta: El guante opera de forma normal hasta que el agente presiona un interruptor oculto para activar el «modo eléctrico».
- Descarga directa: Al entrar en contacto directo con la piel del sujeto, emiten pulsos eléctricos que los fabricantes describen como una sensación inmediata y aguda, similar a la «picadura de una abeja».
- Objetivo de sumisión: La compañía afirma que la incomodidad obliga a los individuos a someterse a las órdenes del oficial en menos de tres segundos, asegurando que no deja quemaduras ni cicatrices.
Los equipos serán destinados principalmente a dos divisiones críticas: la unidad de Operaciones de Ejecución y Deportación (ERO), encargada de arrestos migratorios, y los oficiales de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI).
Peligros y advertencias de Derechos Humanos
El anuncio ha encendido las alarmas de las organizaciones de derechos civiles. Defensores y activistas advierten que esta tecnología es una «receta para el daño al público», especialmente debido a que ICE ha enfrentado un duro escrutinio previo por el uso de fuerza excesiva y tiroteos fatales durante detenciones de tráfico.
«ICE ha pasado el último año demostrando a este país que son demasiado rápidos para usar la fuerza. Ahora podrán desplegar descargas eléctricas con presionar un botón, sin que nadie más los vea», advirtió Jenn Rolnick Borchetta, subdirectora de proyectos sobre actuación policial de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU).
Entre las principales implicaciones y peligros se destacan:
| Riesgo / Implicación | Descripción |
| Falta de escrutinio (Invisibilidad) | A diferencia de las pistolas Taser, el uso del guante es prácticamente invisible para los transeúntes o las cámaras, lo que dificulta la rendición de cuentas por brutalidad o abuso. |
| Uso como castigo | Existe el temor fundado de que la descarga se utilice de manera punitiva o por simple frustración del oficial, y no como último recurso de «desescalada». |
| Poblaciones vulnerables | Aunque el fabricante advierte que no deben usarse en niños, mujeres embarazadas, ancianos, o personas que solo muestran «desafío verbal», los críticos señalan que ICE tiene un historial de detener a estas poblaciones. |
El futuro del control migratorio
La empresa fabricante defiende su producto calificándolo como una solución «humana» y de bajo impacto visual para situaciones tensas. Sin embargo, la perspectiva de que miles de agentes migratorios patrullen las calles, realicen redadas en hogares y controlen a detenidos con guantes de electrochoque plantea serias dudas sobre la ética y los protocolos de la fuerza pública estadounidense.
Mientras se espera la publicación oficial de la licitación y la adjudicación del contrato millonario, el debate público apenas comienza: ¿es el G.L.O.V.E. una herramienta de pacificación, o un instrumento invisible para infligir dolor sin dejar rastro?






