La agencia migratoria ordenó suspender la mayoría de detenciones de tráfico tras la muerte de dos inmigrantes latinoamericanos en Maine y Texas. Sin embargo, el presidente estadounidense instó a que los operativos se mantengan.
El Gobierno estadounidense ordenó al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) suspender la mayoría de las detenciones de vehículos, luego de que agentes de la corporación mataran a tiros a dos conductores en un lapso de menos de una semana.
La medida, sin embargo, ha chocado directamente con las declaraciones del presidente Donald Trump, quien ha pedido que la práctica continúe a pesar de los recientes incidentes.
La pausa temporal en estas detenciones en operativos de tráfico fue comunicada a los agentes del ICE por funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) tras las crecientes críticas sobre el uso de fuerza letal.
De acuerdo con fuentes familiarizadas con la decisión, la nueva política permite excepciones únicamente cuando los agentes estén ejecutando una orden de arresto criminal o trabajando en conjunto con otras agencias asociadas.
Dos muertes en menos de una semana
El cambio de política se produce tras dos incidentes fatales que han desatado la indignación de organizaciones de derechos civiles y legisladores:
- Biddeford, Maine (13 de julio de 2026): Joan Sebastián Durán Guerrero, un colombiano de 26 años, murió tras recibir disparos de un agente del ICE. El DHS argumentó que el conductor intentó usar su vehículo como arma para huir, pero testigos presenciales afirmaron que el joven había dicho «intenté detenerme» y que el auto no parecía dirigirse hacia los agentes.
- Houston, Texas (7 de julio de 2026): Lorenzo Salgado Araujo, un trabajador de la construcción mexicano de 52 años, fue abatido seis días antes. Conducía una camioneta rumbo al trabajo cuando fue interceptado por agentes federales. Al igual que en el caso de Maine, el DHS sostuvo que el conductor intentó embestir a los oficiales, versión que familiares y abogados han rechazado.
En el caso de Maine, fotografías de la escena mostraron múltiples impactos de bala en el parabrisas del vehículo, pero las autoridades confirmaron que los agentes involucrados no portaban cámaras corporales, lo que ha complicado la investigación.
Trump contradice la directriz de su propia administración
Pese a la orden interna de suspender los controles de tráfico para evaluar los protocolos de seguridad, el presidente Donald Trump se pronunció al respecto afirmando que el ICE debería continuar realizando estas paradas.
Esta postura parece contradecir directamente la directriz implementada por su propia administración para calmar las tensiones y detener las fatalidades.

Tom Homan, zar fronterizo de la Casa Blanca, señaló que las investigaciones sobre los tiroteos deben seguir su curso, advirtiendo que «si los agentes actuaron de manera inapropiada o ilegal, rendirán cuentas».
La muerte de Durán Guerrero representa al menos la novena ocasión en que agentes del ICE utilizan fuerza letal desde que inició el segundo mandato de la actual administración, sumándose a otros casos polémicos ocurridos en ciudades como Chicago y Minneapolis en los últimos meses.






