Según Felipe Costa, director del Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (CIIFEN), América Latina enfrenta un escenario de contrastes climáticos extremos impulsado por el ingreso de El Niño en la categoría de «muy fuerte». Las mediciones registran anomalías térmicas sostenidas superiores a los 2 °C en la superficie del Pacífico ecuatorial y desviaciones de hasta 8 °C bajo la superficie oceánica (en los primeros 200 metros de profundidad), con una probabilidad superior al 80% de batir los récords históricos registrados desde 1950 durante su pico entre octubre y diciembre de 2026.
El siguiente mapa ilustra cómo se distribuyen las zonas de riesgo climático en el continente, destacando el contraste entre el déficit hídrico en el norte y el exceso de precipitaciones en la costa pacífica y el Cono Sur:

Regiones con mayor riesgo de sequías y déficit hídrico
El calentamiento anormal del océano altera la circulación atmosférica e inhibe la formación de lluvias en la franja norte del continente, además de elevar las temperaturas del aire entre 2 °C y 4 °C por encima de lo normal:
- Centroamérica y el Corredor Seco: Especialmente en zonas agrícolas de Guatemala, Honduras y El Salvador, donde el déficit de precipitaciones y las altas temperaturas impactan directamente las cosechas de granos básicos y las reservas de agua.
- Norte de Sudamérica: Abarca gran parte de Colombia, Venezuela y las Guayanas, regiones con alta probabilidad de lluvias por debajo de lo normal, reducción en el caudal de los ríos y afectaciones en la generación hidroeléctrica.
- La Cuenca Amazónica: Incluye el norte y centro-norte de Brasil, así como sectores amazónicos de Colombia y Perú, donde la sequía hidrológica prolongada incrementa severamente el estrés térmico y el riesgo de incendios forestales.
Regiones con mayor riesgo de lluvias extremas e inundaciones
En contraste, la acumulación de aguas cálidas frente a la costa sudamericana y los cambios en los vientos alisios potencian las precipitaciones torrenciales en el centro y sur de la región:
- Costa Pacífica Ecuatorial: El litoral de Ecuador y la costa norte de Perú (regiones como Piura, Tumbes y Lambayeque) enfrentan el impacto directo de anomalías térmicas costeras de hasta 7 °C, lo que dispara el riesgo de lluvias extraordinarias, desbordes de ríos y deslizamientos de tierra.
- Cuenca del Plata y Cono Sur: Comprende el sur de Brasil, Uruguay, Paraguay y el norte y noreste de Argentina, zonas donde el fortalecimiento del fenómeno genera un exceso sostenido de lluvias e inundaciones severas.
- Franja Andina y Chile: Sectores de Bolivia y la zona central de Chile también registran proyecciones de precipitación por encima de los promedios históricos durante el desarrollo del evento hasta el primer trimestre de 2027.
El fenómeno de El Niño impacta al sector agropecuario de América Latina mediante un doble frente de pérdida productiva e inflación alimentaria: mientras la supresión de lluvias destruye cosechas de granos básicos en el norte del continente y Centroamérica, el exceso de precipitaciones y el calentamiento oceánico golpean los cultivos de exportación, la ganadería y la pesca en la costa pacífica y el Cono Sur.
¿El fenómeno de El Niño impactará el clima y la agricultura en el sur de la Florida?
Durante la temporada invernal 2026-2027, el fenómeno de El Niño —con proyecciones de alcanzar una intensidad muy fuerte— altera de manera directa el patrón climático habitual en el estado de la Florida. Al posicionar la corriente en chorro subtropical (subtropical jet stream) más al sur, el estado experimenta una temporada mucho más activa, húmeda y tormentosa.
1. Impacto en el clima y las lluvias invernales
- Aumento de precipitaciones: Se prevé un invierno más lluvioso de lo normal en todo el territorio floridano, especialmente concentrado en el norte y centro del estado. Los frentes fríos que bajan desde el continente chocan con la humedad subtropical, generando rondas frecuentes de tormentas y acumulados considerables de agua.
- Mayor riesgo de tiempo severo y tornados: Uno de los efectos más característicos de los eventos de El Niño fuerte en Florida es el incremento significativo en la cizalladura del viento (wind shear). Esto potencia el riesgo de tormentas severas, líneas de turbulencia (squall lines) y una mayor frecuencia de tornados invernales en la península.
- Temperaturas y nubosidad: Predominarán los cielos más nublados, lo que moderará los extremos de calor diurno, aunque con marcadas fluctuaciones térmicas cada vez que un sistema frontal cruce la región. Como aspecto positivo, el riesgo de incendios forestales disminuye drásticamente debido a la saturación de humedad en los suelos.
2. Efectos y retos en el sector agrícola de la Florida
El régimen de lluvias continuas y la inestabilidad atmosférica plantean desafíos operativos y sanitarios ambivalentes para los productores agrícolas del estado:
- Hortalizas de invierno (tomates, pimientos, fresas y calabacines):
- El reto: Las lluvias excesivas y la alta humedad relativa incrementan de forma notable la presión de enfermedades fúngicas y bacterianas (como la mancha bacteriana, la podredumbre gris y la antracnosis).
- Rendimiento: El crecimiento de cultivos como la fresa suele ralentizarse debido a la menor insolación y al exceso de agua en los surcos, requiriendo un monitoreo fitosanitario intensivo.
- Citricultura y frutales de pepita/hueso:
- El reto: Las constantes precipitaciones dificultan las labores de cosecha y pueden provocar anegamiento temporal en suelos mal drenados.
- Acumulación de frío: Los inviernos bajo la influencia de El Niño a menudo alteran las horas acumuladas de frío necesarias para romper la latencia en ciertos frutales templados (como los arándanos o melocotones), obligando a los productores a ajustar los tratamientos y aplicaciones de reguladores.
- Ganadería y pasturas:
- El beneficio: Las pasturas de invierno se benefician inicialmente del suministro constante de humedad, mejorando la disponibilidad de forraje verde.
- El riesgo: Los suelos excesivamente saturados y fangosos complican el manejo del ganado, aumentan la compactación de los potreros y elevan la incidencia de parásitos o afecciones en los cascos de los animales.
Medidas de gestión recomendadas
Los extensionistas agrícolas y agencias meteorológicas recomiendan a los productores locales priorizar la limpieza y desazolve preventivo de los sistemas de drenaje en campos y invernaderos, reforzar los programas de aplicación preventiva contra hongos ante la previsión de alta humedad, y asegurar el resguardo del ganado en áreas altas para mitigar el impacto de las inundaciones repentinas asociadas a los frentes de tormenta invernales.





