El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, anunció este martes la disposición de Washington para trabajar estrechamente con el futuro gobierno de Colombia. El objetivo central de esta nueva etapa será apoyar la recuperación económica del país sudamericano, fomentar el crecimiento y atraer nuevas inversiones estratégicas.
El anuncio se produce tras una productiva reunión celebrada la semana pasada en Washington entre Bessent y el vicepresidente electo de Colombia, José Manuel Restrepo.
A través de un mensaje en su cuenta de X (antes Twitter), el secretario del Tesoro garantizó que su departamento espera colaborar con la nueva administración para avanzar en «políticas de fomento al crecimiento» y trabajar con instituciones financieras internacionales.
Además, Bessent subrayó que esta renovada cooperación bilateral tiene como pilares fundamentales la lucha contra la corrupción y el combate al narcotráfico.
Un nuevo capítulo basado en la confianza mutua
Durante su encuentro en la capital estadounidense, Bessent extendió sus felicitaciones tanto a Restrepo como al presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, por su reciente victoria en las urnas.
Por su parte, el vicepresidente electo colombiano agradeció el respaldo a través de la misma red social: «Esperamos con interés trabajar codo a codo con Estados Unidos para aprovechar esta oportunidad histórica, como dos naciones unidas por nuestro compromiso con la libertad y la democracia». Restrepo destacó que estas primeras conversaciones con el Tesoro estadounidense reflejan una asociación cimentada en «valores compartidos, confianza mutua y un propósito común».
El viaje del equipo económico del futuro gobierno a Washington tuvo como principal objetivo estrechar lazos con la Administración de Donald Trump y asegurar el respaldo de organismos multilaterales.
Los resultados ya comienzan a verse: el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) confirmó recientemente que pondrá a disposición del gobierno entrante una cartera de aproximadamente 63 millones de dólares en fondos no reembolsables.
El fin de las tensiones bilaterales
La toma de posesión de Abelardo de la Espriella, programada para el próximo 7 de agosto, marcará un giro drástico en las relaciones entre la Casa Blanca y la Casa de Nariño.
Durante la pasada campaña electoral, el presidente estadounidense Donald Trump expresó abiertamente su respaldo a De la Espriella, quien finalmente derrotó en las urnas al candidato izquierdista Iván Cepeda.
Esta victoria abre una nueva etapa que busca dejar atrás las profundas tensiones vividas durante el mandato del presidente saliente, Gustavo Petro. Bajo la administración de Petro —quien se ha negado a reconocer el triunfo de su sucesor—, las relaciones con Washington sufrieron un notable deterioro.
EE. UU. llegó a retirar a Colombia de la lista de países aliados en la lucha antinarcóticos e impuso sanciones, argumentando un incremento en la producción de cocaína y presuntos vínculos con el tráfico de drogas, acusaciones que Petro siempre rechazó categóricamente.
Hoy, con una nueva administración a punto de asumir el poder, ambos países parecen listos para reanudar una agenda conjunta enfocada en la prosperidad económica, la seguridad y la estabilidad regional.






