El secretario de Transporte, Sean Duffy, citó graves preocupaciones de seguridad vial al descubrir que las instituciones otorgaban certificaciones de manejo a conductores de camiones que no cumplían con las normativas federales del idioma.
En una medida drástica para proteger la seguridad en las carreteras del país, el secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, anunció este lunes el cierre de emergencia de 110 escuelas de manejo para conductores comerciales. La decisión se tomó tras descubrirse que estas instituciones graduaban a conductores que no poseían el dominio básico del idioma inglés, un requisito indispensable por ley.
Durante una conferencia de prensa, Duffy subrayó que la capacidad de comunicarse en inglés no es solo un trámite burocrático, sino una necesidad crítica para la seguridad vial.
«No podemos permitir que conductores a cargo de vehículos de hasta 80,000 libras circulen por nuestras autopistas sin la capacidad de leer las señales de tránsito, comunicarse con los oficiales de la ley o entender los reportes de clima y tráfico», declaró el secretario de Transporte.
Violación a las normativas federales
La Administración Federal de Seguridad de Autotransportes (FMCSA, por sus siglas en inglés) establece claramente en sus regulaciones que cualquier persona que posea una Licencia de Conducir Comercial (CDL) debe tener la capacidad suficiente de leer y hablar el idioma inglés para conversar con el público en general, entender las señales de tránsito y responder a las autoridades oficiales.
Las investigaciones preliminares indican que las 110 escuelas clausuradas presuntamente facilitaban el proceso de obtención de la licencia ignorando esta normativa, lo que generó un riesgo inminente en las redes de transporte del país.
¿Qué pasará con los conductores y estudiantes?
El Departamento de Transporte (DOT) indicó que se llevarán a cabo auditorías profundas. Los puntos clave de las próximas acciones incluyen:
- Revisión de licencias: Los conductores que se hayan graduado recientemente de estas escuelas específicas podrían enfrentarse a reevaluaciones o a la suspensión temporal de su licencia CDL hasta que demuestren su competencia en el idioma.
- Reembolsos y reubicación: Se buscarán mecanismos para asistir a los estudiantes actualmente matriculados que han sido estafados por estas instituciones, ayudándolos a transferirse a programas certificados y en regla.
- Investigaciones penales: No se descarta la presentación de cargos por fraude contra los propietarios y administradores de las instituciones involucradas.
Esta acción masiva envía un mensaje claro a la industria del transporte comercial: el cumplimiento de los estándares federales de seguridad no es negociable. Las autoridades han habilitado una línea directa y un portal web para que los afectados puedan recibir orientación sobre el estatus de sus licencias y certificaciones.





