En lo que muchos analistas califican como una «válvula de escape» táctica, el presidente Donald Trump declaró desde el Air Force One que no tiene «ningún problema» con que el buque ruso entregue su carga. Tras meses de una asfixia energética que ha dejado a la isla con apagones de hasta 30 horas y el sistema eléctrico nacional en el suelo, Washington parece haber movido ficha para evitar un colapso total de consecuencias impredecibles.
La frase de Trump: «Si un país quiere enviar petróleo a Cuba ahora mismo, no tengo ningún problema con ello… Tienen que sobrevivir. Pero Cuba está acabada, será la siguiente en caer».

Credito: ElHispanoParaTodos/PRESS
Los datos del «Anatoly Kolodkin»
- Carga: Aproximadamente 730,000 barriles de crudo.
- Origen: Despachado desde el puerto de Primorsk, Rusia, el pasado 8 de marzo.
- Destino: Puerto de Matanzas, Cuba (llegada prevista para el martes 31 de marzo por la mañana).
- Escolta: Fue seguido por la Armada británica en el Canal de la Mancha antes de cruzar el Atlántico.
2. ¿Un respiro real o solo una pausa en la agonía?
Cuba consume unos 100,000 barriles diarios para funcionar mínimamente. De esos, produce apenas 40,000. El cargamento ruso representa, en teoría, apenas una semana de alivio energético si se consume al ritmo habitual, aunque con el racionamiento actual podría estirarse un poco más.
- El factor Venezuela: Desde que la intervención militar de EE.UU. en Venezuela (en enero de 2026) capturara a Nicolás Maduro, el flujo de crudo venezolano a la isla se cortó casi por completo, provocando la crisis actual.
- La postura de Rusia: Para Putin, esto es una victoria de imagen. Demuestra que Rusia «no abandona a sus amigos» a pesar de estar inmersa en sus propios conflictos y sanciones.
3. Análisis Geopolítico: ¿Por qué ahora?
No nos llamemos a engaño. Esta «permisividad» de la Casa Blanca no es caridad. Los expertos sugieren tres razones:
- Evitar el caos migratorio: Un colapso total de la red eléctrica en Cuba podría provocar una ola de refugiados hacia Florida que Trump no quiere gestionar en este momento.
- Foco en otros frentes: Con EE.UU. operando militarmente contra objetivos en Irán (tras el inicio de hostilidades este mes), abrir un frente de confrontación directa con buques rusos en el Caribe podría ser «demasiado ruido» logístico.
- Presión psicológica: Al decir que «no importa porque ya están terminados», Trump busca desmoralizar al gobierno de Díaz-Canel, sugiriendo que el petróleo es un «último deseo» antes del cambio de régimen que Washington promueve.
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