Ante la inminente finalización del Estatus de Protección Temporal (TPS) para cientos de miles de venezolanos, diversas organizaciones de exiliados en Miami hicieron un llamado urgente este martes al presidente Donald Trump para que difiera las deportaciones de sus connacionales por un período de al menos 18 meses.
La petición surge en un momento de máxima tensión para la diáspora venezolana en Estados Unidos, luego de que a principios de mes la Corte Suprema diera luz verde a la terminación del TPS para Venezolanos.
Esta decisión deja en un limbo migratorio a aproximadamente 600,000 venezolanos, quienes ahora enfrentan la posibilidad de ser deportados al perder su permiso de trabajo y su protección contra la remoción.
Organizaciones como Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (VEPPEX) y la Alianza de Venezolanos-Americanos (AMAVEX) han instado a la Casa Blanca a otorgar una «Salida Forzosa Diferida» (DED, por sus siglas en inglés).
El DED es una medida a discreción del presidente que no otorga un estatus migratorio, pero sí suspende temporalmente las deportaciones a un país determinado y permite a los beneficiarios solicitar una autorización de empleo.
Los líderes de la comunidad venezolana argumentan que la crisis humanitaria, política y social en Venezuela no ha mejorado y que un retorno forzoso a su país de origen representaría un grave peligro para quienes han huido del régimen de Nicolás Maduro. «Nadie puede ser devuelto a Venezuela en las condiciones actuales. Sería enviarlos a un escenario de tortura, persecución y hambre», señaló un portavoz de la comunidad.
La solicitud apela directamente a la postura de la administración Trump contra el gobierno de Caracas. Los exiliados recuerdan que, si bien apoyan la política de mano dura contra el régimen, es contradictorio presionar por un cambio democrático en Venezuela y al mismo tiempo deportar a los ciudadanos que han buscado refugio en Estados Unidos.
Muchos venezolanos que en su momento apoyaron políticamente a Trump ahora se sienten desprotegidos y expresan su desconcierto. «Votamos para sacar a Maduro, no para que saquen a los venezolanos de Estados Unidos», es un sentimiento que se repite en la comunidad del sur de la Florida.
Hasta el momento, la Casa Blanca no ha emitido una respuesta oficial a la petición de los grupos de exiliados. Mientras tanto, la comunidad venezolana en Miami y en todo el país vive días de incertidumbre a la espera de una decisión presidencial que podría afectar drásticamente su futuro.





