Bajo las nuevas políticas de endurecimiento migratorio del gobierno de Donald Trump, ICE y CBP registran cifras históricas con más de 900,000 depportaciones y cerca de 300 vuelos de deportación en un mes.
Las agencias de migración de Estados Unidos están reportando cifras sin precedentes en sus operaciones recientes. El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) han superado la marca de las 900.000 deportaciones, marcando un récord histórico bajo el endurecimiento de las políticas migratorias de la administración de Donald Trump.
Un Aumento Sin Precedentes en las Operaciones
Los datos más recientes revelan una aceleración drástica en los procesos de deportación y retorno. En un solo mes, las agencias operaron cerca de 300 vuelos de deportación, una cifra que ilustra la escala y la velocidad de la implementación de las nuevas directrices gubernamentales.
Este aumento operativo es el resultado directo de las políticas implementadas por la actual administración, que ha priorizado el control estricto de las fronteras y la aceleración de los procesos de remoción de individuos que no cumplen con los requisitos legales para permanecer en el país.
El Rol de ICE y CBP
- CBP en la Frontera: La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza ha intensificado sus operaciones en los puertos de entrada y a lo largo de la frontera sur, ejecutando expulsiones rápidas bajo los nuevos protocolos.
- ICE en el Interior y el Espacio Aéreo: El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas ha coordinado una logística aérea masiva para facilitar el retorno de miles de personas a sus países de origen, operando un promedio de casi 10 vuelos diarios durante el mes récord.
Impacto y Reacciones
El endurecimiento de las medidas ha generado diversas reacciones. Mientras que los defensoores de las políticas argumentan que estas acciones son necesarias para mantener la seguridad nacional y el orden en el sistema migratorio, organizaciones de derechos humanos han expresado profunda preocupación por la velocidad de los procesos y las condiciones en las que se llevan a cabo las deportaciones.
Las cifras actuales sugieren que el gobierno continuará con este ritmo operativo, manteniendo la aplicación estricta de la ley migratoria como un pilar central de su agenda política.





