(Foto: Twitter)

Participate Learning, un programa de educación global que tiene como objetivo fomentar el intercambio cultural, convoca a docentes mexicanos de todos los niveles para que den clases de español en cualquier parte de Estados Unidos.

Los requisitos principales son: título universitario, nivel básico de inglés y licencia de conducir.

La fecha límite para aplicar al programa es el 30 de noviembre. Los interesados deben acceder a www.participatelearning.com y dar click en la pestaña Apply to Teach (en la esquina superior derecha) para poder iniciar el proceso de aplicación.

En caso de ser preseleccionado, la persona será entrevistada vía Skype y será convocada por algún miembro del programa para tener otra instancia de manera personal.

(Foto. Twitter)

La estadía en EEUU será de cinco años para los que resulten seleccionados. En ese tiempo impartirán materias como ciencias, estudios sociales, matemáticas y literatura, con la oportunidad de compartir los aspectos que ellos quieran de la cultura mexicana.

El programa, avalado por el Departamento de Estado de Estados Unidos, otorga a los docentes una visa -conocida como J1– de intercambio cultural. “Esa visa permite al docente traer a su cónyuge y a los niños menores de 18 años”, detalló el vocero de la empresa, Ronald Ramírez, a el periódico El Universal.

El sueldo al que pueden aspirar, según su experiencia, va de USD 45.000 hasta USD 60.000al año menos impuestos.

Una de las principales peticiones de la empresa es que mientras impartan sus clases, los maestros tendrán prohibido hablar en inglés.

La firma resalta que, pese a la cercanía con México, son muy pocos los maestros mexicanos que dan clases en español en las escuelas públicas de Estados Unidos.

 Nicolás Stulberg 162
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Según Participate Learning, actualmente hay 13 maestros mexicanos en todo el país.

“La idea es unir al mundo a través de la educación global. Queremos que los docentes vayan a compartir su cultura y sus tradiciones. El programa tiene muchas capacitaciones para que aprendan nuevas estrategias y pedagogías para que cuando regresen, puedan ponerlas en práctica”, detalló Ronald Ramírez.

Dos profesores que han vivido la experiencia han compartido las siguientes impresiones:

Érick Palafox, de Sonora, lleva cuatro meses impartiendo clases en Carolina del Norte: “No es fácil mudarse a otro país. Puede ser incierto para muchas personas, porque implica empezar desde cero, dejar muchas cosas atrás, pero cuando decides dejar tu zona de confort y tomas el desafío de emprender, de contender, adquieres un aprendizaje más allá de lo profesional que te ayuda a ser más empático y ver las cosas desde otra perspectiva”.

“Es una decisión fuertísima, que en el sistema de México tenemos una plaza y la dejamos. Tienes que dejar esas facilidades, pero cuando pensamos en crecer profesional y personalmente, desarrollar otros idiomas, ser más empáticos, realmente es cuando empiezas a pensar si quedarte en México o no. Sí es hacer muchas cosas, pero si estoy en busca de desarrollar esas habilidades debo de hacer otras más. Los normalistas estamos muy bien capacitados para vivir esa experiencia”, concluyó.

María Hernández (30), profesora de una escuela privada en México: “A los niños y a los papás les encanta el programa. Siempre están motivados en venir a la clase. Acabamos de tener conferencias con los padres y todos están muy satisfechos con el aprendizaje de sus hijos. Incluso dicen que les emociona mucho hablar en español”.